Sam Ojeda | NV Noticias
Xalapa.- Unas 150 organizaciones defensoras de los animales emprendieron acciones en distintos estados del país para exigir que sea revisado el proyecto de Ley General de Bienestar y Protección a los Animales, al advertir que sus disposiciones podrían echar atrás avances logrados durante décadas e incluso afectar la vigilancia sanitaria de distintas especies.
En Veracruz, Lourdes Jiménez, representante de la Confederación por los Derechos de los Animales en México, señaló que la inconformidad no se concentra en una sola disposición: los colectivos cuestionan desde la posibilidad de matar animales que no puedan ser reubicados hasta las modificaciones planteadas a la Ley Federal de Sanidad Animal.
Por estas disposiciones, dijo, las organizaciones han denominado al proyecto un “manual para matar”.
“Estamos enfrentándonos todos nosotros los activistas y los ciudadanos a este intento de ley general de bienestar y protección a los animales que nosotros le hemos denominado ya un manual para matar”.
Uno de los puntos que buscan frenar es la posibilidad de dar muerte a animales rescatados cuando no existan condiciones para reubicarlos.
“Permite dar muerte a los animales rescatados cuando no pueden ser reubicados. Es una cosa realmente ridícula que si tú vas a rescatar esto va desde un delfín hasta un perro en situación de calle, si no tienes dónde o cómo darle o garantizar el bienestar, la ley te permite asesinarlo”.
Las organizaciones también objetan las disposiciones relacionadas con animales utilizados para trabajo, pues Jiménez aseguró que el proyecto prohíbe su adopción después de haber prestado servicio.
“La ley prohíbe la adopción de animales que han sido utilizados en las fuerzas. Entonces un animal que ya lo ocupaste, que ya trabajó contigo, después esta ley prohíbe darlo en adopción y también textual faculta a asesinarlo”.
Otro foco de preocupación es la denominada “matanza sanitaria”. De acuerdo con la representante, el problema radica en que el proyecto señala que la medida podrá ser determinada por la autoridad correspondiente, pero sin precisar cuál.
“La ley está presentándonos un nuevo concepto que es matanza literal, matanza sanitaria. ¿Sí? Donde dice que si se detecta que hay algún problema sanitario, pueden matar a los animales”.
Jiménez advirtió que la falta de precisión sobre quién tendría esta facultad deja sin claridad las garantías frente a este tipo de decisiones.
“Lo grave de esto es que dice que será la autoridad correspondiente, pero no dice cuál es la autoridad correspondiente, es decir, cualquiera puede mandar matar animales”.
