Nina Dobrev, quien por exigencias de guión se ha despedido de la melena de color castaño oscuro que le conocíamos hasta ahora. Para meterse en la piel de Piper en la adaptación de la novela de Tessa Bailey, Sucedió un verano, acaba de estrenar el rubio arena.
Nina no es una novata en esto de cumplir con las espectativas de miles de fans que ya adoran al personaje de una novela; aunque si para retratar a la Elena Gilbert de Crónicas vampíricas asumió el riesgo de conservar su pelo oscuro a pesar de que en los libros de L. J. Smith fuera rubia; esta vez sí que se ha ceñido a la descripción que da Bailey de Piper Bellinger y ha revelado, para alegría de los seguidores del libro, que ahora luce un tono arena que le sienta de maravilla.
