El primer ministro de Canadá, Mark Carney, continuó sus esfuerzos por alejarse de Estados Unidos y alinearse con Europa, al reunirse con el líder de Irlanda el sábado antes de la próxima cumbre del G7 y afirmar que los países que son potencias medias no deberían competir por el favor de Estados Unidos.
Carney señaló que Canadá y la Unión Europea tienen una población combinada que es más del doble de la de Estados Unidos, con una economía de tamaño similar y un presupuesto colectivo de defensa que duplica el de China.
Indicó que las naciones más pequeñas pueden multiplicar su fuerza al asociarse con aliados afines.
“En un mundo de rivalidad entre grandes potencias, las potencias medias tienen una opción: competir por el favor o unirse para crear una tercera vía con impacto”, afirmó Carney en el Trinity College de Dublín.
En enero, el primer ministro canadiense hizo comentarios similares en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, que se convirtió en un símbolo de resistencia de las potencias medias, cuando declaró que el orden mundial basado en reglas había terminado y condenó la coerción de las grandes potencias sobre los países más pequeños.
Carney visitó la mañana del sábado al Taoiseach de Irlanda, Micheál Martin, y al presidente francés Emmanuel Macron el viernes, antes de la cumbre del Grupo de las mayores siete economías (G7), que comienza el lunes en Francia.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, partirá hacia la cumbre del G7 justo después de las peleas de la UFC organizadas en la Casa Blanca por su cumpleaños 80.
Según un alto funcionario del gobierno estadounidense, Trump no tiene programado actualmente mantener conversaciones bilaterales con Carney durante la cumbre.
Carney describió a Canadá y a Europa como una “fuerza para el bien, porque salvaguardamos los valores de los derechos humanos, la dignidad y el pluralismo que nuestra gente aprecia”.
El primer ministro manifestó que, juntos, la Unión Europea y Canadá constituyen uno de los mayores bloques económicos, culturales, tecnológicos, financieros y militares del mundo.
“El nuevo orden mundial se construirá empezando por Europa”, dijo Carney en una conferencia de prensa conjunta realizada previamente con Martin. “Canadá es el más europeo de los países no europeos. Estamos transformando nuestra cooperación con Europa”.
En febrero, Canadá se convirtió en el primer miembro no europeo del mecanismo SAFE, la iniciativa de la Unión Europea para la adquisición de defensa. En su noveno viaje a Europa desde que se convirtió en primer ministro hace 15 meses, Carney destacó que su país tiene 56 alianzas en el sector de minerales críticos en más de 10 países, principalmente en Europa.
Fuente: La Jornada
