El caso de Chihuahua “no tiene nada que ver con un asunto político, sino con la investigación de la Fiscalía (General de la República)” sobre la intervención de agentes de la CIA para desmantelar un laboratorio en la sierra Tarahumara, aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ante los dichos de la gobernadora María Eugenia Campos, de que “se le quiere fabricar un delito”. Rechazó que por este asunto se haya generado “un conflicto permanente con Estados Unidos, pero tenemos que ser muy claros con que cumplan las reglas” con base en leyes mexicanas.
La titular del Ejecutivo federal abundó que este tema, como en el de Sinaloa -acusaciones de Estados Unidos contra diez personas por presuntos vínculos con delincuencia organizada, entre ellas el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya- “también es tema de soberanía, más en un momento en donde muchas veces, cuando hay elecciones en Estados Unidos, han querido utilizar a México para la elección”. Y “tenemos derecho a dudar si no hay pruebas”, ante una autoridad que fue electa por el pueblo.
Repitió: “nosotros no somos piñata de nadie. Cada quien a sus asuntos y colaboramos y nos coordinamos, hasta ahora en muchos temas muy bien, pero hay otros en los que no estamos de acuerdo”.
Insistió que ambos casos “tienen que ver con un asunto de soberanía, de quién decide en nuestro país, cómo se decide, y garantizar que en México decidamos los mexicanos, y no se cubre algún delito, pero que todo tenga pruebas con base en las leyes mexicanas”.
En la mañanera, afirmó que no basta con la declaración de una persona contra un gobernador u otro, “por eso dije que si hubiera sido de otro partido político -no Morena- estaríamos actuando de la misma manera. Es un asunto de algo que viene del exterior y nosotros lo que queremos es fortalecer el Estado derecho aquí, que se cuiden las leyes de aquí y que no sea por dichos que se actúe”.
La presidenta resaltó que la FGR inició una investigación en Chihuahua por la injerencia de agentes de la CIA y “a la gobernadora (Campos), de acuerdo con lo que ha dicho la fiscalía, se le convocó para que pudiera dar su versión de qué fue lo que ocurrió en estas circunstancia”, porque ese gobierno “tiene que dar una explicación”.
En la mañanera, rechazó que se quiera plantear que ella está en contra de que se desmantelen laboratorios de drogas, cuando se ha hecho sobre más de dos mil 350, “pero es importante por la soberanía nacional, por el cuidado de nuestras leyes, que se conozca por qué fue que había dos personas extranjeras en este operativo.
“Esto no representa un conflicto permanente con Estados Unidos, pero tenemos que ser muy claros en que ellos cumplan las reglas y nosotros también de cuál es la relación de cooperación y coordinación, en donde siempre se ha sido claro que de acuerdo con la ley y la Constitución mexicana”.
Afirmó que agentes extranjeros “no pueden estar operando en tierra. Ese es, el tema de Chihuahua y la fiscalía tendrá que dar sus resultados.
No tiene que ver con un asunto político de la Presidenta, o de ir contra la gobernadora, pero es importante que haya investigación”. Afirmó que no está en contra de la gobernadora, “es un asunto de una investigación de la fiscalía”.
Cuestionó que se quiera minimizar la situación, cuando es muy relevante para el país. “Nosotros tenemos que tener toda la garantía del cumplimiento de la ley de quienes en el extranjero vienen a hacer labores”.
Y se lo hemos hecho saber al gobierno de Estados Unidos, a través de su embajada, porque “ningún gobierno extranjero puede realizar actividades en México fuera de la ley”.
Todos, agregó, “tenemos que cuidar que la coordinación y la colaboración no signifique violar la ley en México”.
Tengamos muy claro lo que significa la soberanía, precisó la mandataria. “O sea, hay que poner los límites siempre y por eso hay una investigación por parte de la fiscalía”.
Sobre Sinaloa, sostuvo que “se ha querido decir que se quiere ocultar lo que está pasando en el estado, pero tenemos que ser muy serios como mexicanos de que no es porque cualquiera venga a decir ‘cometió un delito y actúas’, tiene que haber pruebas con base en las leyes mexicanas”.
Manifestó que la FGR “tiene que hacer sus investigaciones y le corresponderá definir si hay responsabilidades o no y de qué tipo, pero todas y todos los mexicanos tenemos que tener mucha claridad de hasta dónde se establece la relación con un gobierno extranjero, porque los límites tienen que ver con que no hay injerencia”.
Fuente: La Jornada
