Los funcionarios con los más altos cargos en seguridad nacional del gobierno de Donald Trump se sumarán al líder de la mayoría republicana de la Cámara baja este domingo para un festejo cristiano nacionalista en el centro de esta capital, cuyo propósito explícito es imponer una visión conservadora de ese credo en Estados Unidos, que se aproxima a su 250 aniversario, a pesar de la prohibición constitucional de establecer una religión oficial.
El “día nacional de oración, elogio y acción de gracias”, este domingo, tendrá como anfitrión al secretario de Guerra, Pete Hegseth, quien en sus redes sociales invitó a todos a participar en el evento de siete horas.
Otros oradores serán el secretario de Estado Marco Rubio, el presidente de la Cámara de Representantes Mike Johnson y una docena de pastores derechistas, entre ellos varios que han llamado a prohibir la homosexualidad y uno que calificó la plataforma del Partido Demócrata de “demoniaca”.
El acto “es sobre la historia y los fundamentos de nuestra nación, la cual fue construida sobre los valores cristianos, de la Biblia. Esto es realmente una rededicación del país a Dios”, resaltó la asesora de fe de la Casa Blanca, Paula White-Cain, a los organizadores en una reunión virtual este mes. En el programa sólo hay un no cristiano: un rabino judío ultraderechista que ha endosado el uso de tortura.
Fuente: La Jornada
