Sam Ojeda / NV Noticias
Xalapa.- Las conductas de autolesión entre adolescentes y jóvenes no deben minimizarse, advirtieron especialistas en salud mental en Xalapa, quienes señalaron que muchos de estos casos podrían estar vinculados con intentos de suicidio que no son expresados abiertamente por quienes los padecen.
El psicólogo Marcos Miguel Cuate García explicó que uno de los principales problemas es que las señales de riesgo suelen detectarse cuando la crisis ya ocurrió, pese a que previamente existen cambios emocionales y conductuales que podrían atenderse de manera preventiva.
“Mucho antes ya hubo ciertos indicadores y factores de riesgo que, si se atienden de manera oportuna, no evolucionan a un problema de esta índole”, añadió.
De acuerdo con los especialistas, actualmente Xalapa registra una tasa de 6.8 suicidios por cada 100 mil habitantes en personas de entre 10 y 40 años, situación que ha encendido alertas sobre la necesidad de reforzar la atención psicológica en jóvenes.
Cuate García señaló que en muchos casos los adolescentes no reconocen o no verbalizan directamente que intentaron quitarse la vida, lo que provoca que las autolesiones sean interpretadas erróneamente como hechos aislados.
“En muchos casos el adolescente no comunica expresamente que trataba de quitarse la vida, sino que refiere que solo estaba generando alguna actividad de autolesión, pero eso no disminuye el riesgo”, explicó.
Los especialistas también consideraron necesario fortalecer la vigilancia y acompañamiento emocional desde las familias y escuelas para detectar señales tempranas.
“Pensemos en nuestras familias como una fuente importante de bienestar y también en la importancia de vigilar la salud mental de nuestros familiares y estudiantes”, señalaron.
En relación con los casos registrados en el puente de Xallitic, reconocieron la implementación de personal especializado para intervenir en crisis emocionales, aunque remarcaron que este tipo de atención requiere capacitación específica y protocolos basados en evidencia científica.
“No es simplemente platicar con la persona y ver qué pasa; existen protocolos y procedimientos específicos para intervenir en diagnósticos y condiciones”, destacó.
