Jesús Utrilla | NV Noticias
La importación de maíz en México ronda los 23 millones de toneladas, lo que representa entre el 45 y casi el 50 por ciento del consumo nacional, pero además el grano extranjero llega a precios por debajo de los costos de producción de los agricultores mexicanos, generando una creciente desventaja para el sector, señaló José Ángel Contreras Carrera, presidente de la Unión Agrícola Estatal de Productores de Maíz del Estado de Veracruz.
Advirtió que la competencia es cada vez más desigual debido a los subsidios internacionales y al encarecimiento de insumos en el país.
Esta situación genera desánimo entre los productores, quienes pese a recibir apoyos en semillas o maquinaria, enfrentan obstáculos al momento de comercializar sus cosechas. A ello se suma el ingreso de maíz importado, principalmente de Estados Unidos, que llega subsidiado y, en muchos casos, es transgénico.
Contreras Carrera advirtió que esta dependencia representa un riesgo para la soberanía alimentaria del país, al tratarse de un producto base en la dieta nacional. Incluso quienes no consumen directamente maíz lo ingieren de manera indirecta a través de productos de origen animal.
Asimismo, reconoció que, pese a los esfuerzos gubernamentales, no se ha logrado revertir la tendencia de importaciones. Señaló que otro factor crítico es la falta de financiamiento lo que limita la capacidad productiva del campo. A diferencia de otros países, los productores mexicanos enfrentan altos costos en insumos y menor acceso a tecnología, lo que impacta directamente en su competitividad.
Insistió en la necesidad de que México trate la producción de maíz como un asunto estratégico de seguridad nacional.
