Jesús Utrilla / NV Noticias
Se mantiene la proliferación de anexos, pero en algunos casos irregulares, y sin personal capacitado, lo que no garantiza un proceso real de recuperación para quienes enfrentan problemas de alcoholismo y drogadicción.
Gregorio, integrante de Alcohólicos Anónimos, señaló que si bien algunas personas llegan a sus grupos tras haber pasado por anexos, AA no comparte el modelo de atención forzada ni el confinamiento como método de rehabilitación.
“Una vez que tengan su etapa en esos anexos, acudan a los grupos de alcohólicos anónimos para que continúen ellos el proceso real de recuperación, porque en los anexos lo único que hacen es que se mantienen sin beber o sin drogarse, pero realmente con nosotros llegan a tener un programa en el cual ellos ven los avances y sí han llegado personas de los anexos a nuestros grupos”.
Advirtió que existen centros que operan sin regulación ni personal especializado, lo que representa un riesgo para quienes buscan apoyo, por lo que llamó a las familias a informarse antes de tomar decisiones.
“Hay muchos que son irregulares, o sea, que no tienen personal capacitado para poder salir a ayudar, para ayudar a otros. Nosotros no compartimos que los familiares lleven a las personas a los anexos. Nosotros los invitamos a que acuden a nuestros grupos, nuestros grupos son de hora y media, son de puertas abiertas y el individuo decide si se queda o no se queda dentro del grupo”.
Agregó que, a diferencia de los anexos, Alcohólicos Anónimos basa su programa en la voluntad personal y el acompañamiento continuo, sin retener a las personas contra su voluntad, lo que marca una diferencia en los procesos de recuperación sostenida.
