El ejército israelí reconoció este miércoles que el 6 de marzo el fuego de sus tanques alcanzó una posición de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en el sur de Líbano, lo que provocó heridas a miembros de las fuerzas de paz procedentes de Ghana, un incidente que pone de relieve los crecientes riesgos a medida que se amplían las operaciones israelíes.
Las conclusiones iniciales de una investigación interna de la ONU sugerían que Israel estaba detrás del ataque, según había informado una fuente militar occidental a Reuters el martes.
La misión de mantenimiento de la paz de la ONU, conocida como Finul (por sus siglas en francés), está estacionada en el sur de Líbano para supervisar las hostilidades a lo largo de la línea de demarcación con Israel, una zona que se encuentra en el centro de los enfrentamientos entre los soldados israelíes y los combatientes de Hezbollah, respaldados por Irán.
La misión, que se suspenderá a finales de 2026, se ha visto esporádicamente atrapada en el punto de mira tanto de Israel como de Hezbolá durante los últimos dos años, pero dado que Israel está considerando una operación terrestre más amplia, los riesgos podrían ser mayores en las próximas semanas.
En un comunicado a Reuters, el ejército israelí reconoció que sus militares estaban detrás del incidente, pero dijo que habían respondido a un disparo de misil antitanque de Hezbollah, que había herido levemente a dos de sus soldados.
“Una investigación exhaustiva concluida en los últimos días determinó que el fuego que alcanzó al personal de la Finul fue disparado por error por los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), que identificaron erróneamente a las efectivos de la FINUL como el origen del fuego antitanque momentos antes”, dijo.
Fuente: La Jornada
