Sam Ojeda / NV Noticias
Xalapa.- El presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Adolfo Ramírez Arana, aseguró que la eventual aprobación de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo significaría un retroceso democrático y colocaría al país en ruta hacia una dictadura.
En conferencia de prensa, el dirigente sostuvo que la iniciativa busca alterar el equilibrio en el Congreso de la Unión y generar una mayoría artificial para el partido en el poder.
“Es la ley ‘Maduro’ porque nos lleva a un paso agigantado hacia una dictadura, así lo cree el PRI, así lo ve, así se lee, la reforma es para crear una dictadura sin duda alguna, un desequilibrio, para que tengan mayoría en el Congreso de la Unión”.
Ramírez Arana centró sus críticas en la propuesta de modificar la asignación de diputaciones plurinominales, al advertir que permitiría la entrada de perfiles afines aun cuando no ganen en las urnas.
“La repartición de las plurinominales, como lo quieren dar, es una estrategia para que donde no ganen ellos, pues entren los suyos. De todos modos. Entonces habría una sobrepresentación”.
También cuestionó la intención de reducir el financiamiento público a los partidos políticos en un contexto que calificó como inequitativo.
“Quieren bajar presupuesto a los partidos, de por sí la competencia no es equitativa, es confirmado, visto y reafirmado por todos ustedes que el partido en el poder ocupa los recursos públicos para hacer campaña. El claro ejemplo son los siervos de la nación que todo el tiempo andan hablando de Morena”.
Como parte de sus señalamientos, mencionó un evento en Zentla relacionado con el café, donde —dijo— se utilizaron recursos públicos con fines partidistas.
“Acaba de haber un evento en Zentla sobre el café que lo organiza el Congreso del Estado y la Comisión del café, donde la diputada Victoria Gutiérrez lleva sus periodiquitos de Morena a repartir, es un evento con recursos públicos, donde ella hizo su asamblea de Morena. Increíble y nadie dice nada. Solo nosotros levantamos la voz, pero al final de cuentas no hay consecuencias jurídicas”.
