El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, llamó a la comunidad internacional a pronunciarse ante el crimen que Estados Unidos ejerce contra Cuba, que podría afectar “a cualquier otra nación del mundo”, al tiempo que el Canciller, Bruno Rodríguez, fustigó el “ofrecimiento tardío, limitado y sobrepreciado” de ayuda humanitaria para la isla, por valor de seis millones de dólares, planteado por Washington.
“La comunidad internacional, tiene que definir si va a permitir que un crimen como este, que se ejerce hoy contra Cuba, y que se puede ejercer contra cualquier otra nación en el mundo, sea lo que vamos a tener como futuro para la humanidad, o si realmente definimos que lo que hay que hacer es encabezar una lucha por la solidaridad, por la cooperación, por la soberanía, por el multilateralismo y por el respeto a los derechos de todos en el mundo”, declaró el mandatario.
Por su parte Rodríguez aseveró que la ayuda estadunidense tiene “propósitos políticos” y un carácter “groseramente oportunista”.
“Lo que define la actitud del gobierno estadunidense hacia Cuba y nuestro pueblo es la guerra económica despiadada y prolongada que han experimentado varias generaciones de cubanos. Esa política de agresión y bloqueo debe cambiar”, aseveró.
El canciller cubano denunció también que la renuencia de Washington a renovar el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas con Rusia muestra la estrategia belicista de ese país.
“La no renovación por Estados Unidos. del Nuevo Tratado START es evidencia de su actual doctrina belicista. Prefieren relanzar la carrera armamentista y el uso de la fuerza, antes que preservar la paz y seguridad internacionales”, acusó en una publicación en su
cuenta de X.
Rodríguez reitero el apoyo de Cuba hacia la universalización, el respeto y la aplicación del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN, 2017), el cual busca “garantizar la eliminación total de las armas nucleares de forma transparente, verificable e irreversible”. Agregó que “es la única manera de garantizar que la humanidad no sufra nunca más su terrible impacto. Es una cuestión de supervivencia”, añadió.
Fuente: La Jornada
