Jesús Utrilla | NV Noticias
Padres de familia del kínder Club de Leones, ubicado en la Calzada Lázaro Cárdenas de Boca del Río, se manifestaron para exigir la reinstalación de la maestra Claudia, quien fue retirada de su grupo tras una denuncia de supuesto maltrato contra un alumno que posteriormente fue dado de baja por su madre.
De acuerdo con los tutores, la maestra solicitó firmas a finales de octubre debido a la situación del menor, quien presenta diversas condiciones para las que el plantel no cuenta con personal especializado. La madre del niño entregó un escrito en el que mencionó “maltrato infantil”, documento que, aseguran los padres, fue su primera notificación sobre el caso. Desde entonces, afirman que no obtuvieron respuesta de la supervisora pese a solicitar una reunión inmediata.
“El 28 de noviembre, fuimos convocados de manera sorpresiva a una reunión en la que se les informó que la maestra Claudia había sido retirada, sin que se explicara el motivo. Nos dijeron una docente atendería simultáneamente los tres grupos del grado, pero no es apta para un grupo”.
Señalaron que enviaron nuevamente a sus hijos al plantel, pero varios menores manifestaron no sentirse cómodos con la maestra asignada. Ante ello, organizaron una reunión interna para solicitar una explicación formal, sin embargo, afirmaron que la supervisora ya los esperaba y no se pudo establecer un acuerdo. Comentaron que se les mostró un protocolo que supuestamente se les haría llegar, pero hasta el momento no han recibido información oficial.
Respecto al presunto maltrato, las familias indicaron que solo saben lo que la maestra les dijo en su momento. Algunos padres mencionaron que se habló de falta de atención y maltrato, pero afirmaron desconocer qué ocurrió realmente o quién habría sido responsable. Incluso señalaron que, al preguntar a la madre del menor, esta les dijo que no fue otro estudiante.
Ante la falta de claridad, los padres decidieron bloquear el acceso al plantel y permanecer en la entrada como forma de protesta. Aseguraron que su intención es apoyar a la maestra Claudia.
“Pedimos que se le permita regresar a su grupo mientras se aclara la situación, pues la acusación es grave y podría dañarla profesionalmente”.
Según los padres, alrededor de 30 niños resultan afectados por la ausencia de la docente y la falta de información oficial por parte de las autoridades educativas.
