El nombre de Mikey Madison ha pasado a la historia. Esta noche, la joven actriz se llevó a casa la estatuilla a Mejor Actriz en la 97 entrega del Oscar.
Su papel como una trabajadora sexual en la cinta “Anora”, no sólo llevó a Madison a conocer la fama y el éxito internacional; sino que cumplió uno de sus más grandes sueños a pesar de ser la participante con la trayectoria más corta de toda su categoría.
Madison logró arrebatarle este reconocimiento a Demi Moore, quien se perfilaba como la gran favorita de la noche.
Cuando todos creían que el nombre de Moore sería el convocado para subir el estrado, una ovación reconoció el gran poder que Madison logró con su actuación.
Con sólo 25 años, la joven, aún crédula por el reconocimiento que estaba por recibir, subió al escenario del Dolby Theatre.
“Eso es irreal, perdón, estoy muy nerviosa voy a leer mis notas, muchas gracias a la Academia, crecí en Los Ángeles, sin embargo, Hollywood parecía algo tal lejano para mí, estar aquí, en esta habitación, delante de ustedes, es algo increíble para mí”.
Prosiguió para agradecer a los integrantes de su familia y, por supuesto a Sean Baker, con quien parecía que tenía un pacto de no mencionarlo, sin embargo, no lo pudo evitar:
“Gracias a mi increíble familia, a mi mamá, mi papá, mi gemelo Miles, que está aquí, a mi hermana… ¡gracias, Sean Baker!, te tengo que agradecer, no hay otra opción”.
Fuente: El Universal
